Historia del Karate

Evolución antes del siglo XX

      Existen cuatro teorías para explicar el desarrollo del karate-do. La primera afirma que las tradiciones de lucha sin armas fueron desarrolladas por campesinos; la segunda que las artes de lucha de Okinawa recibieron la influencia, en primer lugar, de las artes chinas que fueron enseñadas por las llamadas “Treinta y seis Familias” de inmigrantes chinos que se asentaron 

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en el pueblo de Kume (también conocido como Kunida) en el siglo XIV; la tercera teoría se relaciona con la prohibición de las armas de 1507 ordenada por el rey Shin Sho, que condujo a que los propietarios de tierras se vieran en la necesidad de establecer medios eficaces para defenderse a sí mismos y a sus propiedades; la cuarta teoría afirma que las artes fueron desarrolladas, en primer lugar, por p

ersonas encargadas de la seguridad doméstica y el mantenimiento de la ley, a los cuales no se les permitía llevar armas después de la invasión de Okinawa por Satsuma en 1609.

      Si seguimos la tradición reflejada en el folclore, ésta nos llevaría a creer que el legado de lucha civil de Okinawa fue desarrollado por la subyugada “clase campesina anterior a la Era Meiji”. Los campesinos, que se describen como tiranizados por los señores feudales, en un esfuerzo para liberarse de las cadenas de la “opresión”, habrían concebido, al parecer, un estilo de lucha omnipotente. Algunas personas han formado la hipótesis de que los principios de combate habrían sido aplicados “de algún modo” alas herramientas que ellos empleaban en su vida diaria.

      También se ha postulado que, protegidos por un secreto absoluto, por miedo a las represalias, en caso de ser descubiertos, los campesinos no sólo establecieron este fenómeno cultural, sino que también tuvieron éxito en transmitirlo durante generaciones con total desconocimiento de las autoridades locales. Enseguida se descubre que la “Hipótesis de la Clase Campesina Anterior a la Era Meiji”, que se sostiene en meros retazos de testimonio inexacto desde el punto de vista histórico, no es merecedora de seria consideración.

Japonización del Karate

      Yashiro Konishi (1893-1983), experto en ju-jutsu y eminente instructor de kendo, había estudiado Ryukyu kempo karate-jutsu antes de ser formalmente introducido en las islas mayores de Japón. Más adelante, estudió directamente con Gichin Funakoshi, Choki Motobu (1871-1944), Kenwa Mabuni y Chojun Miyagi. Cuando lo comparaba con el judo y el kendo, Konishi describía el karate-jutsu como una disciplina incompleta. Con Hironori Ohtsuka (1892-1982), fundador de la escuela Wado-ryu de ju-jutsu kempo karate-do, Konishi fue responsable en gran medida de iniciar el movimiento de modernización que revolucionó el Ryukyu kempo karate-jutsu en las islas mayores de Japón.

      Konishi decía con mucha franqueza que el karate moderno se había forjado a imagen y semejanza del kendo y del judo. La antigua ética combativa del guerrero samuray, que estaba basada en las diversas escuelas del ken-jutsu (esgrima) y ju-jutsu (combate cuerpo a cuerpo), proporcionaron la infraestructura misma a partir de la que evolucionó el fenómeno budo moderno. El kendo se estableció empleando los conceptos fundamentales de las escuelas mas eminentes del ken-jutsu; los principios centrales del ju-jutsu sirvieron como base a partir de la cual se desarrolló el judo.

   DojoOkinava   El proverbio japonés deru kugi wa utareru (al clavo que despunta se le machaca con el martillo), describe acertadamente cómo cosas o personas que son “distintas” (es decir, no en equilibrio con elwa o principio de armonía) a la larga se adaptan o son metódicamente frustradas en la sociedad japonesa. Como resultado, el karate no fue capaz de escapar a las omnipotentes fuerzas culturales de Japón. En contraste con el kendo y el judo, el movimiento del karate-jutsu careció de un uniforme de práctica y no tuvo formato competitivo. Sus planes de enseñanza variaban en gran medida de instructor a instructor y no había estándar organizado para evaluar con precisión los variables grados de dominio. Cuando se compara con el kendo y el judo, la humilde disciplina del Ryukyu kempokarate-jutsu aparecía, para los estándares japoneses, poco cultivada y sin adecuada organización o “unidad”. En pocas palabras: no era japonesa. Así pues, el Ryukyu kempo karate-jutsu fue expuesto ala crítica de la oposición rival y xenofóbica durante aquella época primeriza y vacilante de transición cuando estaba siendo introducido en las islas mayores de Japón durante las décadas de 1920 y 1930.

      El periodo de transición no fue inmediato ni sin oposición. Incluyó una fase de justificación, un periodo en el que se estimularon las animosidades y los vientos de la disensión trajeron las semillas de la reorganización. Fue una época en la que las costumbres extranjeras fueron metódicamente erradicadas (los uchinanchu eran abiertamente discriminados y el sentimiento anti-chino era de lo mas común) y se introdujeron conceptos más homogéneos.

El maestro Wang revela sus secretos

      La verdadera maestría sólo puede conseguirse tras años de severo entrenamiento. La disciplina austera debe equilibrarse con la asimilación filosófica y la prolongada meditación. La sabiduría consiste en llevar a la práctica el conocimiento.

Leyes de sabiduría

  1. Que la ira sea tu enemiga.

  2. Recuerda: un navío vacío hace mucho ruido

  3. La paciencia es la base sobre la que descansan la seguridad y la larga vida.

  4. Conoce bien tu posición en la vida.

  5. Las reputaciones fidedignas sólo se consiguen con méritos virtuosos.

  6. El éxito es el fruto de la fuerza y la sabiduría.

  7. La dilación es el mejor remedio para la ira.

  8. Se iluminarán aquellos que viven la vida con moderación, tienen gustos sencillos, consumen alimentos naturales y persiguen la sabiduría de los sabios.

  9. Mantén la honestidad de corazón, se fiel a tu práctica y abstente del exceso de autocomplacencia y disfrutarás de grandes recompensas durante tu vida.

  10. Se educado y ocúpate de tus asuntos.

  11. La discreción es la mejor parte del valor.

  12. Las barreras del logro humano sólo se encuentran en la mente.

  13. Una mente perezosa es un taller del demonio.

  14. La justicia existe para quienes viven de acuerdo con la Vía, pues son la misma cosa.

  15. Sé alegre sin motivo y saca el mejor partido de lo que tengas.

  16. La verdadera amistad no reconoce fronteras.

  17. Es humilde virtud ser rico y que ello no te afecte.

  18. Causa y efecto son mutuamente consecuentes.

  19. La desesperación es la conclusión de los necios. El éxito de mañana se construye con las equivocaciones de ayer. Vive en el aquí y el ahora. En vez de buscar más, aprende a disfrutar con menos.

Bubishi. La Biblia del Karate. Patrick McCarthy